El peligro de la rabia en gatos ferales en Argentina es inminente. Esta enfermedad mortal ha cobrado vidas, como la del policía Zaira Jaqueline Di Giorgio en mayo de 2021, quien fue atacada por un gato feral en Coronel Suárez. Esta tragedia pone de manifiesto la urgente necesidad de vacunar a estos animales para prevenir futuros brotes.
En un contexto alarmante, el Colegio de Médicos Veterinarios de Chubut ha respaldado la negativa de algunos veterinarios del sector público del Municipio de Comodoro Rivadavia a vacunar a gatos ferales. Esta situación podría desatar graves crisis de salud pública. Para abordar este problema, entrevistamos a Javier Malavassi, médico veterinario y presidente de la Comisión de Salud de la Red de Políticas Públicas, quien destaca la urgencia de actuar.
Hay una solicitada por parte del colegio veterinario respecto a esto.
Soy presidente de una ONG internacional, la Red de Políticas Públicas, donde trabajamos en toda Argentina con gobiernos municipales y provinciales, así como en Chile, Colombia y México. Tenemos bastante experiencia en el manejo de colonias ferales.
Para que la gente entienda en Comodoro, los gatos ferales son animales que han nacido en relación con los seres humanos, pero que no buscan contacto humano; son gatos callejeros que rehúyen el contacto directo y viven de nuestra urbanización.
Estos gatos, al no tener contacto humano, no son animales salvajes, pero sí pueden ser agresivos. Es lamentable que no podamos actuar en la prevención de una zoonosis tan importante como la rabia.
La única oportunidad que tenemos para acceder a un animal feral es a través de una trampa. Una vez que se los atrapa, podemos realizar la castración, desparasitación y la inoculación con una vacuna antirrábica, controlando así una de las zoonosis más importantes.
**Zoonosis y rabia**
Entendamos que el último caso de rabia mortal en humanos en Argentina ocurrió hace pocos años en Coronel Suárez, cuando una gata feral mordió a una mujer policía, quien posteriormente murió de rabia. El virus de la rabia está activo en Argentina y es fundamental vacunar a los animales mayores de tres o cuatro meses a lo largo de sus vidas.
Estudios científicos, incluyendo investigaciones de la Universidad de Florida y de Uruguay, demuestran que durante las cirugías de castración, que son muy breves (entre cinco y siete minutos), la vacuna antirrábica genera una respuesta adecuada para prevenir la enfermedad. Esto no conlleva un estrés que invalide la vacunación.
Es crucial entender que la vacunación debe realizarse en condiciones de ritmo de campaña, es decir, en programas de equilibrio poblacional. Estas no son cirugías prolongadas, sino rápidas y específicas realizadas por profesionales capacitados. La vacuna comienza a actuar entre cinco y siete días después de la cirugía.
**Dinamismo poblacional y vacunación**
Debemos liberar a los animales después de la intervención, pues el manejo poblacional no se logra a través de matanzas o encierros, ya que esos espacios serán ocupados por otros animales fértiles y no vacunados. Por ende, es fundamental que sean liberados para que ocupen su nicho ecológico.
Sin embargo, la pregunta que surge es por qué existe un criterio de no vacunar durante la castración. Esta postura parece proceder de un desconocimiento por parte de algunos profesionales. Es preocupante que un colegio veterinario desestimé opiniones externas y valore solo lo local, como si los veterinarios de Comodoro no pudieran formarse en otras instituciones o acceder a información actualizada.
Este desconocimiento resulta dañino. Es imperativo que se actualicen en el manejo de colonias ferales bajo condiciones de cirugía, ya que el control poblacional es, en esencia, una cuestión de salud pública. Esto afecta gravemente la salud de los seres humanos, especialmente en la población infantil, donde las parasitosis son un problema significativo.
En resumen, el control poblacional de gatos y perros no solo se basa en el amor por los animales, sino que es un asunto crucial de salud pública. Es triste ver que algunos profesionales no se actualizan ni llevan a cabo la vacunación necesaria. No hay excusas válidas para no hacerlo.
«Agradezco la oportunidad de comunicar estos puntos. Invito a la población a tomar conciencia sobre la importancia de la vacunación antirrábica y el control poblacional para garantizar un entorno seguro tanto para los animales como para las personas.»


