El geólogo Raúl Barneche aseguró en Radio Giros 96.3 que Comodoro Rivadavia está asentada sobre una zona de riesgo geológico permanente y pidió monitoreo constante y una planificación territorial acorde para evitar mayores consecuencias.
El geólogo Raúl Barneche habló en el programa De Buena Fuente por Radio Giros 96.3 y advirtió que los recientes corrimientos registrados en zonas como el Cerro Hermitte y el Cerro Vito no son hechos aislados ni inesperados, sino el resultado de procesos geológicos estudiados y documentados desde hace décadas. Según explicó, se trata de un “final anunciado” debido a las características naturales del suelo y a la intervención humana sin la debida planificación.
Barneche recordó que Comodoro Rivadavia se encuentra emplazada en una región con distintos niveles de riesgo geológico, que van de leve a grave, y que por esa razón debería ser monitoreada de manera permanente. En ese sentido, mencionó estudios históricos realizados por reconocidos geólogos como Sciutto, Feruglio, Brancaccini y trabajos más recientes que ya advertían sobre la inestabilidad de las laderas de estos cerros costeros.
El especialista señaló que a la morfología del terreno y a la composición litológica —con presencia de arcillas y tobas— se suman factores como las precipitaciones extraordinarias, que se intensifican con el cambio climático. A esto se agrega la acción del hombre: apertura de calles, trabajos petroleros, pérdida de vegetación y la gran cantidad de pozos filtrantes que humedecen el subsuelo, generando condiciones que favorecen los movimientos gravitacionales del terreno.
Durante la entrevista, Barneche remarcó que existen zonas que no deberían volver a ser urbanizadas y planteó la necesidad de redefinir el uso del suelo. Propuso transformar áreas de alto riesgo en espacios verdes o parques, con restricciones específicas, y aplicar criterios técnicos estrictos para cualquier tipo de intervención futura, siempre basados en estudios geológicos y geomorfológicos.
Finalmente, el geólogo advirtió que estos fenómenos no pueden detenerse, sino apenas preverse y controlarse mediante un monitoreo exhaustivo. También alertó sobre posibles impactos en otros sectores de la ciudad y en infraestructuras clave como la Ruta Nacional Nº3. “El hombre puede posponer el comportamiento de la naturaleza, pero no evitarlo”, concluyó, y llamó a las autoridades a tomar decisiones urgentes y responsables en el uso del territorio.
El geólogo Raúl Barneche habló en el programa De Buena Fuente por Radio Giros 96.3 y advirtió que los recientes corrimientos registrados en zonas como el Cerro Hermitte y el Cerro Vito no son hechos aislados ni inesperados, sino el resultado de procesos geológicos estudiados y documentados desde hace décadas. Según explicó, se trata de un “final anunciado” debido a las características naturales del suelo y a la intervención humana sin la debida planificación.
Barneche recordó que Comodoro Rivadavia se encuentra emplazada en una región con distintos niveles de riesgo geológico, que van de leve a grave, y que por esa razón debería ser monitoreada de manera permanente. En ese sentido, mencionó estudios históricos realizados por reconocidos geólogos como Sciutto, Feruglio, Brancaccini y trabajos más recientes que ya advertían sobre la inestabilidad de las laderas de estos cerros costeros.
El especialista señaló que a la morfología del terreno y a la composición litológica —con presencia de arcillas y tobas— se suman factores como las precipitaciones extraordinarias, que se intensifican con el cambio climático. A esto se agrega la acción del hombre: apertura de calles, trabajos petroleros, pérdida de vegetación y la gran cantidad de pozos filtrantes que humedecen el subsuelo, generando condiciones que favorecen los movimientos gravitacionales del terreno.
Durante la entrevista, Barneche remarcó que existen zonas que no deberían volver a ser urbanizadas y planteó la necesidad de redefinir el uso del suelo. Propuso transformar áreas de alto riesgo en espacios verdes o parques, con restricciones específicas, y aplicar criterios técnicos estrictos para cualquier tipo de intervención futura, siempre basados en estudios geológicos y geomorfológicos.
Finalmente, el geólogo advirtió que estos fenómenos no pueden detenerse, sino apenas preverse y controlarse mediante un monitoreo exhaustivo. También alertó sobre posibles impactos en otros sectores de la ciudad y en infraestructuras clave como la Ruta Nacional Nº3. “El hombre puede posponer el comportamiento de la naturaleza, pero no evitarlo”, concluyó, y llamó a las autoridades a tomar decisiones urgentes y responsables en el uso del territorio.


