Expresan su malestar por el alto costo de la instalación que permanece inactiva, mientras denuncian la falta de sincronización en el sistema de semáforos de las arterias principales
La preocupación de los residentes de la zona sur de Comodoro Rivadavia se centra en el estado de abandono del tótem de control de velocidad instalado sobre la avenida Ducós, una infraestructura que, según manifestaron, no funciona desde su puesta en marcha. Los vecinos expresaron su fuerte molestia al señalar que el dispositivo, cuya colocación demandó una inversión significativa de fondos públicos, se encuentra inactivo, lo que genera dudas sobre la eficiencia de la gestión municipal y la correcta asignación de los recursos destinados a la seguridad vial en la ciudad.
Además de la inoperatividad del tótem, los vecinos denunciaron la desincronización generalizada del sistema de semaforización en las principales arterias de la ciudad. Se cuestionó específicamente la ausencia de las denominadas «ondas verdes», un mecanismo que permite el flujo continuo del tráfico y reduce los tiempos de espera. Esta falta de coordinación entre los semáforos genera congestiones innecesarias y aumenta los riesgos de accidentes, agravando la situación de seguridad vial que ya es crítica en varias intersecciones clave de Comodoro.
El malestar vecinal se intensifica al considerar que estas fallas técnicas no son recientes, sino que representan una problemática persistente que la administración local no ha logrado resolver. La comunidad exige respuestas claras sobre los motivos de la inactividad del tótem y un plan concreto para reparar y sincronizar el sistema de semáforos, argumentando que la seguridad de los conductores y peatones no puede quedar en segundo plano por falta de mantenimiento o planificación técnica adecuada.
Ante esta situación, los vecinos, junto con representantes vecinales de la zona sur, se preparan para elevar formalmente sus reclamos a las autoridades municipales. La intención es que se audite el estado del tótem de Ducos y se implementen soluciones inmediatas para la sincronización de los semáforos, garantizando así un tránsito más fluido y seguro. La presión ciudadana busca forzar una respuesta institucional que dé cuenta de los avances o las dificultades técnicas que impiden el correcto funcionamiento de estas herramientas de gestión del tráfico.


