El contador Jorge Gil habló en el programa De Buena Fuente por Radio Giros 96.3 y planteó un análisis crítico sobre la situación económica del país y la provincia. Cuestionó las políticas del gobierno nacional y del gobierno provincial, calificándolas como responsables de una recesión profunda que afecta a Comodoro Rivadavia, al sector petrolero y a las pymes locales.
En diálogo con De Buena Fuente, el contador Jorge Gil se refirió inicialmente al debate sobre la carga tributaria en Comodoro Rivadavia, impulsado por el presidente de la Cámara de Comercio, Sebastián Aguirre, quien propuso eliminar el SEM. Gil sostuvo que estos planteos responden a “soluciones coyunturales” que no abordan el verdadero origen de la crisis, al que atribuyó a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei y al “neoliberalismo de Torres” en Chubut.
Consultado por la situación del sector petrolero y los despidos que golpearon la economía regional, Gil fue contundente: aseguró que no ve señales reales de reactivación y advirtió que las operadoras destinarán los mayores ingresos por la eliminación de retenciones a “autofinanciamiento y reparto de dividendos”, sin impacto local. “No soy optimista para nada”, expresó, remarcando que las reducciones fiscales “siempre terminan favoreciendo al capital”.
El contador amplió su análisis hacia el plano internacional y cuestionó la decisión del gobierno de Milei de alinearse con Estados Unidos, una economía que —según planteó— compite directamente con los sectores productivos argentinos. “Es una alianza netamente deficitaria para el país”, afirmó, al advertir que futuras gestiones deberán “hacer un esfuerzo tremendo” para revertir el retroceso que, a su juicio, está generando el actual rumbo económico.
Gil también alertó sobre el creciente endeudamiento de la Nación y las provincias, incluido Chubut. Sostuvo que el país se encuentra frente a “la trampa del endeudamiento”, un ciclo que combina dependencia, recesión y ajustes fiscales que terminan deteriorando salarios y servicios públicos. “Es un círculo vicioso que erosiona al Estado y consolida la idea de que el Estado es incapaz”, advirtió.
En ese marco, remarcó que las medidas locales, aunque necesarias, sólo funcionan como paliativos ante una recesión que “creó el gobierno de Milei”. Según su visión, los problemas de fondo se vinculan con un modelo económico que privilegia la especulación financiera por sobre la producción y el comercio, y que deja a las pymes y a los trabajadores sin herramientas reales para enfrentar la crisis.
En diálogo con De Buena Fuente, el contador Jorge Gil se refirió inicialmente al debate sobre la carga tributaria en Comodoro Rivadavia, impulsado por el presidente de la Cámara de Comercio, Sebastián Aguirre, quien propuso eliminar el SEM. Gil sostuvo que estos planteos responden a “soluciones coyunturales” que no abordan el verdadero origen de la crisis, al que atribuyó a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei y al “neoliberalismo de Torres” en Chubut.
Consultado por la situación del sector petrolero y los despidos que golpearon la economía regional, Gil fue contundente: aseguró que no ve señales reales de reactivación y advirtió que las operadoras destinarán los mayores ingresos por la eliminación de retenciones a “autofinanciamiento y reparto de dividendos”, sin impacto local. “No soy optimista para nada”, expresó, remarcando que las reducciones fiscales “siempre terminan favoreciendo al capital”.
El contador amplió su análisis hacia el plano internacional y cuestionó la decisión del gobierno de Milei de alinearse con Estados Unidos, una economía que —según planteó— compite directamente con los sectores productivos argentinos. “Es una alianza netamente deficitaria para el país”, afirmó, al advertir que futuras gestiones deberán “hacer un esfuerzo tremendo” para revertir el retroceso que, a su juicio, está generando el actual rumbo económico.
Gil también alertó sobre el creciente endeudamiento de la Nación y las provincias, incluido Chubut. Sostuvo que el país se encuentra frente a “la trampa del endeudamiento”, un ciclo que combina dependencia, recesión y ajustes fiscales que terminan deteriorando salarios y servicios públicos. “Es un círculo vicioso que erosiona al Estado y consolida la idea de que el Estado es incapaz”, advirtió.
En ese marco, remarcó que las medidas locales, aunque necesarias, sólo funcionan como paliativos ante una recesión que “creó el gobierno de Milei”. Según su visión, los problemas de fondo se vinculan con un modelo económico que privilegia la especulación financiera por sobre la producción y el comercio, y que deja a las pymes y a los trabajadores sin herramientas reales para enfrentar la crisis.


