La medida busca dotar a la entidad monetaria de mayor poder de fuego para intervenir en el mercado cambiario.
El Ministerio de Economía dispuso la entrega de 2.000 millones de dólares en bonos al Banco Central de la República Argentina con el propósito de brindarle herramientas para controlar la cotización de la divisa estadounidense. A través de este esquema, se busca otorgarle a la autoridad monetaria una mayor capacidad de intervención dentro de la plaza financiera.
La operatoria técnica contempla que el Banco Central entregue una letra en pesos con vencimiento pactado para el 30 de octubre. A cambio de dicho instrumento, la entidad recibirá títulos en pesos vinculados directamente a la evolución del tipo de cambio.
En cuanto a los plazos e importes establecidos, la transacción comprende una emisión de hasta 800 millones de dólares mediante una letra con fecha de caducidad el 30 de septiembre, sumada a otra colocación de hasta 1.200 millones de dólares que vencerá exactamente un mes después.
Este mecanismo financiero constituye la vía mediante la cual el Central puede influir sobre el precio del dólar en el mercado sin necesidad de liquidar divisas de forma directa. Cabe señalar que la venta directa de reservas es una acción que la entidad no tiene permitida realizar, a menos que la cotización alcance el techo fijado en la banda de flotación.


