En la cordillera y en Chile, los incendios forestales son motivo de preocupación debido a las condiciones climáticas desfavorables, con altas temperaturas y vientos fuertes. Los brigadistas, enfrentando estas adversidades, trabajan incansablemente para controlar las llamas.
La Dra. Julieta Lizotti, parte del voluntariado por la prevención en la zona, destaca que, con el paso de los días, los brigadistas comienzan a sufrir pequeñas lesiones que requieren atención para evitar complicaciones. A pesar de no haber quemaduras graves, las ampollas en los pies limitan la capacidad de trabajo de algunos voluntarios, lo que resalta la importancia de la prevención y el cuidado constante de su salud.
Además del trabajo en el terreno, Lizotti menciona los esfuerzos de articulación con el gobierno provincial y otras instituciones para asegurar que el voluntariado esté adecuadamente equipado y coordinado. En cuanto a las necesidades urgentes, se destaca la constante demanda de insumos como plantillas y cordones ignífugos para los botines de los brigadistas, así como la dificultad para conseguir calzado especializado para el combate contra el fuego. A pesar de los desafíos, la solidaridad de la comunidad y el apoyo de diversas instituciones han sido fundamentales para el trabajo de los voluntarios.
Finalmente, se plantea la cuestión sobre los límites de tiempo que los brigadistas pueden trabajar en estas condiciones extremas, aunque Lizotti señala que esa información sería mejor proporcionada por expertos en el tema. En resumen, la entrevista con la Dra. Julieta Lizotti brindó una visión detallada de la situación en la cordillera y resaltó el esfuerzo admirable de los voluntarios que están dedicando sus energías a combatir los incendios forestales y proteger la comunidad.